Contenido de Calidad, el secreto del éxito del PPC

Diseñar una estrategia de marketing de contenidos en 7 pasos

Hasta hace relativamente poco tiempo, cuando el contenido se creaba principalmente con papel y tinta, el proceso de creación de dichos contenidos era simple: todo lo que tenías que hacer era escribir un artículo medio interesante y publicarlo en un periódico.

Sin embargo, había un inconveniente importante: la vida útil del artículo era muy corta ya que terminaba cuando el periódico se publicaba.

Tampoco había forma de saber quién leía el artículo o el impacto que provocaba entre los lectores.

No hace falta decir que el mundo de los contenidos ha quedado completamente revolucionado desde que internet entró en nuestras vidas y que hoy día, el contenido puede vivir para siempre.

Esto significa que el contenido de gran calidad permanece para siempre en tu web, lo que evidentemente es una gran ventaja.

Como contrapartida, el contenido de la competencia también queda almacenado en sus respectivas webs, lo que hace que debas luchar por robarle a tu competencia la atención del usuario.

No es suficiente tener una buena idea y escribir sobre ella, debes tener en cuenta el público objetivo y hacer posible que encuentren el contenido y lo compartan.

Este proceso recibe el nombre de estrategia de marketing de contenidos.

¿Qué es una estrategia de marketing de contenidos?

Para comprender completamente el concepto de estrategia de marketing de contenidos, primero debemos definir el propio término "marketing de contenidos".

Y que no es otra cosa que una rama del marketing basada en la idea de compartir información valiosa en internet con el objetivo de atraer y crear relaciones con el público objetivo de la marca.

El matiz importante en el marketing de contenidos es que nunca lo deberías utilizar como excusa para promover tus productos, sino ofrecer contenido útil y valioso al que responderá tu audiencia.

El marketing de contenidos puede ayudarte a crear relaciones con nuevos clientes potenciales, pero también puede ayudarte a captar nuevos clientes y ventas, además de posicionar tu marca y a vos mismo como una autoridad en la industria, mejorar tu credibilidad e incluso ayudarte en el posicionamiento en los motores de búsqueda.

Algunos tipos de contenido que podés utilizar para lograr estos objetivos son: publicaciones en el blog, vídeos, imágenes, infografías, ebooks, whitepapers, casos de estudio y guías.

Una estrategia de marketing de contenidos eficaz pasa necesariamente por determinar los objetivos exactos que deseas alcanzar y cómo lograrlos.

¿Querés más clientes potenciales?

¿Necesitás aumentar las ventas de tu ecommerce o ganar más suscriptores?

Una estrategia de marketing de contenidos debe identificar exactamente qué objetivos persigue la empresa y cómo llegar hasta ellos.

En lugar de crear contenido a ciegas simplemente para salir del paso, tu estrategia de marketing de contenidos te permitirá pensar a largo plazo, impulsando resultados específicos y medibles para saber en todo momento en qué fase te encuentras.

Pasos para diseñar una estrategia de marketing de contenidos

Este tipo de estrategia de marketing debe ser exhaustiva y, aunque el contenido que surja como resultado de tu diseño debe ser original y nuevo, crear la estrategia es un proceso mucho más convencional.

Si querés diseñar una estrategia de marketing de contenidos que te permita llegar a tu audiencia y lograr los objetivos que estás buscando, sigue leyendo.

Nuestro proceso de 7 pasos te ayudará a crear contenido sólido que genere leads, te ayude a lograr tus objetivos y te permita alcanzar con mayor facilidad a tu audiencia.

Paso 1. Analizá tu nicho

Lo primero que debés hacer es localizar dónde se encuentra tu nicho de contenido.

Es decir, debés considerar las fortalezas y debilidades de tu marca y el valor que aporta al mercado al que te diriges.

En otras palabras, debes realizar un análisis DAFO.

El análisis DAFO se basa, en una parte importante, en los datos de tu empresa, así que utiliza tus herramientas y los datos analíticos de los que dispones con todas tus fuerzas.

Observá cifras como la tasa de rebote, las nuevas visitas frente a las recurrentes, las adquisiciones y el comportamiento del usuario en tu web para detectar dónde hay posibilidades de mejora.

Te ayudará a ver de manera realista tu situación y dónde querés estar, ayudándote a unir los escenarios.

Al convertir las debilidades en fortalezas, aprovechar las oportunidades y minimizar las amenazas, podés crear contenido más valioso y hacerlo llegar a tu público objetivo.

Además, analizar el contenido de tus competidores es esencial.

Por un lado, tus perfiles de redes sociales pueden proporcionarte información útil acerca de tu audiencia, lo que te ayudará a definir qué canales sociales son más populares y a descubrir el contenido más atractivo para tu nicho.

Por otro, analizando el contenido de tus competidores, obtendrás una visión privilegiada de tu estrategia de contenidos.

Esto incluye cosas como la frecuencia y el tipo de contenido que publican y qué canales sociales prefieren.

Si con frecuencia revisas tu situación frente a aquellos que querés alcanzar, serás más consciente del camino recorrido y del que te queda por recorrer.

Paso 2. Definí tus objetivos

Tu estrategia de marketing debe centrarse en resultados específicos a lograr y para alcanzar estos objetivos, debés definirlos de forma clara.

¿Deseás generar ventas para productos específicos, aumentar el reconocimiento de tu marca y obtener más clientes potenciales?

Una vez definidos los objetivos, debes establecer los KPIs o indicadores de medición.

Si, por ejemplo, deseás generar más clientes potenciales, deberás medir cuántos nuevos suscriptores conseguís cada mes.

Al definir tus objetivos y KPIs, utiliza siempre el método SMART (acrónimo de specific, measurable, achievable, relevant y time-bound.)

Reqerís que los objetivos sean específicos, medibles, acordados entre las partes, realistas y basados en un periodo de tiempo.

En última instancia, los objetivos no servirán de mucho si no se pueden medir.

Por ejemplo, tener como objetivo "que mis lectores adoren el contenido que creo" no es un objetivo específico, porque no hay un resultado final y no se puede medir.

En su lugar, podrías determinar como objetivo "aumentar el reconocimiento de la marca, mejorando las acciones sociales en un 250% en los próximos seis meses".

Este sí es un objetivo específico (reconocimiento de marca), con métricas medibles (acciones en redes sociales), es realista (250% en seis meses podría funcionar) y está basado en un periodo de tiempo (seis meses).

Los objetivos no tienen por qué ser únicos, puedes tener más de uno en tu estrategia de marketing de contenidos.

Sin olvidar, sin embargo, que necesitas un plan claro de cómo lograr cada uno de ellos.

Paso 3. Determiná tu audiencia tipo

Para lograr alcanzar los objetivos marcados con contenidos, debes crear piezas concretas para cada uno de los públicos objetivos de tu marca.

No importa a qué industria pertenezcas, en cada una de ellas hay diferentes audiencias a alcanzar y cada una recibe influencias diferentes.

En este punto, crear modelos tipo, también llamados buyer personas, es una forma de ayudar a desglosar el tipo de contenido que necesitas para llegar a cada una de las audiencias.

Centrate en la demografía, las necesidades de cada buyer persona, sus intereses y dónde están ubicados.

Para diseñar estas audiencias tipo o buyer personas, apoyate en tu equipo de ventas.

A diario deben responder a preguntas de los clientes y entienden mejor que nadie tus necesidades.

Además, examiná las interacciones en redes sociales y cómo es la comunidad de tu competencia, para localizar si hay algún segmento de la población importante que hayás olvidado en el diseño de la audiencia tipo.

Una vez que hayás decidido a quién quieres llegar, es hora de analizar de cerca con quién estás conectado.

Es decir, si analizas con detenimiento quién y cómo se hacen eco de tus contenidos podrás determinar si estás llegando a las personas que deseas o has errado el tiro.

Si observás que falta algún segmento importante de tu público objetivo, es momento de preguntarse por qué.

En esta tarea, Google Analytics te podrá ayudar.

Paso 4. Creá un plan de contenidos

Llegados a este punto, es hora de conectar todas las investigaciones realizadas con los objetivos marcados en el paso 2 y diseñar un plan que te ayude a lograrlos.

Para conectar estos puntos, revisá qué tendencias online están presentes en estos momentos, además de lo que interesa a tu audiencia y planteate cómo fusionar esta información con los objetivos que te has marcado.

¿Cómo podés utilizar una infografía, las publicaciones del blog y el canal de YouTube para vender más, por ejemplo?

En esta fase, es importante que detectes aquello que funciona, como por ejemplo, qué prefiere la audiencia, si un formato largo o contenidos breves.

Y no solo en términos generales de la industria o del comportamiento online, estudia con detenimiento qué está funcionando a tu competencia y por qué.

Este plan de contenido debe materializarse en forma de calendario editorial, teniendo en cuenta los eventos más importantes del año, como conferencias, vacaciones y eventos relevantes de tu sector.

Gracias a este calendario, podrás determinar la frecuencia de publicación y qué momentos son los más adecuados para hacerlo.

Si por ejemplo, detectás que los lunes y los jueves son los mejores días para publicar, podrás anticiparte y publicar esos días para alcanzar al máximo número de personas posible.

Además, el calendario editorial te ayudará a organizar contenidos en forma de serie, como este artículo que estás leyendo en estos momentos, de forma que puedas ver cómo se relacionan y ayudan entre sí, acercándote más al logro de los objetivos marcados.

Paso 5. Desarrollá una estrategia SEO amigable

Hay una broma muy ilustrativa que a los expertos en SEM les encanta contar:

Si querés ocultar un cadáver, colocalo en la tercera página de los resultados de Google, ¡nadie lo encontrará!

Por desgracia, esta broma es bastante real.

Cuando buscas en Google, ¿hasta qué página accedes?

La mayoría de las personas ni siquiera terminan de consultar todos los resultados de la primera página antes de encontrar lo que están buscando.

Si tu contenido no está optimizado para funcionar correctamente en los motores de búsqueda, lo más probable es que tu público objetivo no llegue nunca a encontrarlo.

SEO y marketing de contenidos van de la mano, se ayudan el uno al otro.

El SEO puede incrementar considerablemente el alcance y la visibilidad de tu contenido, algo que no conseguirás si no está optimizado.

Así como las redes sociales pueden ayudarte a alcanzar tu audiencia, el objetivo de una estrategia SEO es ayudar a las páginas de tu web a ser encontradas con facilidad por aquellos que buscan contenido (y productos) similares a los tuyos.

Las palabras clave que elijás determinarán la posición de tu web en los resultados de búsqueda, por lo que debes ir más allá de las que te parezcan evidentes.

Con frecuencia, las palabras que utilizan tus clientes para encontrar resultados difieren de las que utiliza la empresa de forma interna, por lo que siempre debes tener en cuenta los conocimientos de la audiencia sobre un determinado tema, además de sus intereses, necesidades, la popularidad de la palabra clave y, por supuesto, qué keywords está utilizando la competencia.

Para mejorar el resultado de esta localización de palabras clave, buscá el equilibrio entre aquellas que tienen un alto volumen de búsqueda (lo que significa que los usuarios las buscan con mayor frecuencia) y con una competencia baja (lo que significa que otras webs no las están utilizando).

Paso 6. Creá e implementá la estrategia de contenidos

Este es el único de los siete pasos que componen este proceso en el que crearás contenido.

Antes de llegar hasta aquí, deberás haber pasado necesariamente por los cinco anteriores, lo que te permitirá crear contenido enfocado a tu público objetivo y con las palabras clave en mente (evitando siempre caer en la trampa del keyword stuffing).

Además, el contenido deberá estar siempre optimizado para alcanzar los objetivos que perseiguís.

Si, por ejemplo, buscás generar más ventas, incluye breves fragmentos de información relativa a tus productos en las publicaciones.

Finalmente, el buen contenido es aquel que ayuda a tu empresa a alcanzar sus objetivos.

Estos son algunos ejemplos de cómo lograrlo:

  • Colocá botones para facilitar que el lector comparta el contenido en las redes sociales, así como la opción “click to tweet”.

  • Utiliza llamadas a la acción (CTAs) al final de cada pieza de contenidos que generes (incluido vídeos) para avanzar hacia tus objetivos.

  • Crea ebooks que amplíen la información que tratas, colocando mensajes tipo “¡Aprendé más con nuestro ebook gratuito!”. Funcionarán como recurso de llamado a la acción.

Y para crear contenido de calidad, seguí estos consejos:

  • Cuidá los titulares de todas y cada una de las piezas de contenido que generés. Deben ser interesantes pero, sobre todo, acertar en la información que los usuarios están buscando.

  • Asegurate de que cubrís con suficiente detalle el tema planteado como para figurar como fuente autorizada. Y no hablo de cantidad de palabras, sino de la calidad de las mismas.

  • Aportá valor. Los tutoriales y el contenido informativo que proporciona datos a los usuarios generan valor instantáneo, aumentando la predisposición a la marca, que querrán compartirlos en redes sociales, además de volver a consultar tu blog cuando lo necesiten.

  • Respondé a las preguntas de los usuarios, independientemente de si te las están formulando directamente a ti o en un foro profesional. Es una forma rápida de proporcionar valor a la comunidad.

  • Utilizá una mezcla de diferentes tipos de formatos para maximizar el impacto. Esto incluye texto, vídeo, infografías e imágenes.

Paso 7. Planificá la distribución

Con más de dos millones de entradas en blogs publicadas cada día, no podés esperar a que tu audiencia te encuentre.

Necesitás un plan de distribución que te permita salir a su encuentro.

Dicho plan determinará dónde y cómo vas a compartir el contenido para hacerlo llegar a tu audiencia.

Estos son algunos de los métodos de distribución más populares:

  • Actualizaciones en redes sociales, campañas de PPC, incluidas campañas en Facebook Ads, pines promocionados y anuncios de YouTube.

  • Newsletter semanales y mensuales que resalten los contenidos más destacados a los suscriptores de tu blog.

  • Medios de distribución como Medium y los post patrocinados de LinkedIn.

Hay muchas herramientas que te pueden facilitar la ardua tarea de la distribución.

Buffer o Agorapulse, por ejemplo, te permiten programar el contenido para redes sociales en muchos canales para ganar tiempo.

Además, te ayudan a localizar y monitorizar las menciones en redes sociales de los artículos de tu blog, de forma que puedas seguir su comportamiento.

Por último, debes tener siempre presente los datos de otras fuentes, como Google Analytics.

Podrás identificar qué canales te funcionan mejor y de dónde proceden las conversiones que estás consiguiendo.

Esto te permitirá tomar decisiones sobre la marcha de tu estrategia y reajustar lo que necesités.

Conclusión

Si querés crear contenido que aúne tus necesidades y los objetivos de tu empresa, necesitas diseñar una estrategia de contenidos bien enfocada y desarrollada.

No olvides ser paciente.

Los contenidos son una estrategia a largo plazo, que requiere más tiempo para obtener resultados que otras estrategias como las campañas de PPC.

Evaluá tus métricas mes a mes y, si no ves resultados significativos pasados seis meses, reevalúa la estrategia para encontrar fortalezas, debilidades y nuevas oportunidades.

¿Querés aprender más sobre cómo perfeccionar tus campañas de marketing de contenidos?

No perdás de vista nuestros artículos ¡Saludos!